A lo que vamos. Creo que tengo suficientes argumentos para sopesar la idea de trasladarnos a Gijón o sus aledaños. Pero, alto ahí, paren ese barco!! Las noticias del aire de Asturias no son buenas. Mucha contaminación y más que va a haber. La nueva incineradora de residuos no pinta nada bien en el verde asturiano. El paisaje bucólico y pastoril se transforma, se oscurece y enmarrona. Y eso no lo quiero yo "pa mi, ... ni pa los míos"
Ahora disfrutamos del sol limpio, el frío cala huesos, la lluvia a trombas, la primavera florida en esta limpia tierra alicantina de Benissa. Sin industrias humeantes alrededor ni incineradoras residuantes creadoras de particulas nocivas en suspensión. Nuestra humilde morada nos da cobijo mientras nos oxigena a través de sus grietas, -no sé si sería buena idea repararlas, forman parte del sistema de intercambio climático intrínseco de la vivienda-.
Por otra parte, cualquiera aguanta a Lucía y a nuestra retoña sin su tierra asturiana. Sin sus paisanos, sin su orbayu, sin sus mareas y playas, sin el yantar de chigre y de mantel, sin su sidra Piñera (pa quien la quiera).
Y si, lo que más me motiva, es el colegio de Julia. Necesito que Julia vaya al colegio, YA! El revolvín ya no es el revolvín, es el REVOLVON. Ella también lo necesita. Jesuitas, Corazón de María o La Asunción pueden ser la solución.
Espero poder decidirme en breve, ya os lo cuento.

creo que se te olvida el argumento mas importante para ir a asturias, la felicidad de tu mujer. jejeje
ResponderEliminar